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Artrosis: síntomas, articulaciones afectadas y cuándo ir al médico

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Manos de una persona mayor apoyadas en una mesa junto a una taza de té

Respuesta corta. La artrosis es la enfermedad articular más frecuente y se produce por desgaste del cartílago. La Sociedad Española de Reumatología (SER) resume sus síntomas en tres: dolor, rigidez e incapacidad funcional. Su dolor es mecánico, empeora al moverse y mejora en reposo. La SER calcula que la tiene el 10% de la población general, y el estudio EPISER2016 la encontró en el 29,35% de las personas de 40 años o más, sumando columna lumbar, rodilla, columna cervical, mano y cadera. Las dos cifras no se contradicen.

¿Qué le pasa a la articulación cuando hay artrosis?

Se gasta el cartílago, la capa lisa que cubre los extremos de los huesos y permite que se deslicen sin rozar. Dentro de la articulación hay además una membrana, la sinovial, que fabrica un líquido que lubrica, amortigua y nutre ese cartílago. Así lo explica Inforeuma, el portal para pacientes de la SER. Cuando el cartílago se lesiona aparecen el dolor, la rigidez y la dificultad para hacer cosas normales.

La misma fuente da dos cifras de tamaño. La artrosis afecta al 10% de la población general, una de cada diez personas. Y supone casi la cuarta parte de los pacientes que atienden los reumatólogos en sus consultas.

El marco es todavía más amplio. Una de cada cuatro personas mayores de 20 años en España, cerca de 11 millones, tiene alguna enfermedad reumática según los estudios EPISER de la SER. La artrosis es solo una parte.

Dentro de ese grupo, artrosis y artritis reumatoide manejan cifras muy distintas: 29,35% de las personas de 40 años o más frente al 0,82% de los adultos, las dos medidas en el EPISER2016. Tienen mecanismos diferentes y aun así se confunden a diario. Si buscas cuál de las dos encaja con lo tuyo, la comparación está en diferencia entre artritis y artrosis.

¿Cuáles son los síntomas de la artrosis?

Dolor, rigidez e incapacidad funcional, según la SER. La deformidad no figura en esa lista. La Guía de Buena Práctica Clínica en Artrosis del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM) la sitúa en la exploración y en las fases más avanzadas, junto con la limitación clara del movimiento. El orden, según esa guía, es aproximado. Primero y sobre todo el dolor; la limitación del movimiento y la incapacidad funcional llegan en estadios más avanzados.

El dolor tiene un ritmo que orienta mucho. Es mecánico: empeora con los movimientos y mejora con el reposo (SER).

Cuando ese ritmo se invierte, hay que tomarlo como aviso. La guía del CGCOM incluye el dolor en reposo y el dolor nocturno entre sus criterios de alarma. Que duela al usar la articulación entra en lo esperable; que duela quieta y de madrugada es motivo para volver a consulta.

La rigidez también tiene su estilo. Según el CGCOM, suele ser corta, se limita a la articulación afectada y aparece después de un rato de inactividad, como al levantarse de la silla tras una película. Los criterios de clasificación del Colegio Americano de Reumatología (ACR) que recoge esa guía la acotan con el reloj: 30 minutos o menos por la mañana en la rodilla y 60 minutos o menos en la cadera.

Ese número no sirve al revés, y media hora tampoco cierra nada. La guía de práctica clínica de la SER para la artritis reumatoide, de 2019, considera motivo de derivación al reumatólogo una rigidez matutina de más de 30 minutos mantenida más de cuatro semanas, aunque no haya ningún otro signo. Cuarenta minutos cada mañana durante un mes son motivo de consulta. La «hora de rigidez» que circula por internet procede de unos criterios de clasificación de 1987, ya históricos, que reproduce la guía GUIPCAR de la SER. Léela como orientación.

Otra observación del CGCOM ayuda a entender por qué cada caso parece distinto: los síntomas y lo que se ve en la exploración o en la radiografía a menudo no coinciden. Hay personas con pocas molestias y lesiones avanzadas en la radiografía, y personas con mucho dolor y una imagen casi limpia. Pasa a menudo. La guía añade que la artrosis no tiene manifestaciones sistémicas: se queda en la articulación y no afecta al organismo en conjunto. Ahí se separa de la artritis.

Un consejo para la consulta. Quien vive con dolor articular rara vez lo describe con una escala del 0 al 10. Lo cuenta con lo que puede hacer antes de que duela: los minutos que aguanta andando, la compra que ya no sube, la limpieza repartida en tres veces. Ese relato vale mucho, porque dice qué actividad concreta te frena y desde cuándo.

Aquí reunimos qué es la artrosis, qué síntomas describen las fuentes clínicas españolas, dónde aparece y con qué frecuencia, y qué señales piden cita. El diagnóstico queda fuera: un dolor de rodilla se etiqueta con historia clínica, exploración y, si hace falta, radiografía. Tampoco damos síntomas por grados radiológicos, precisamente porque la imagen no acompaña a los síntomas.

Aviso médico. Esta guía informa y no sustituye la consulta con un profesional.

¿En qué articulaciones aparece la artrosis?

El estudio EPISER2016 de la SER midió cinco localizaciones en 3.336 personas de 40 años o más de toda España, y publicó los resultados en Reumatología Clínica (2021, DOI 10.1016/j.reuma.2020.01.008).

Localización Prevalencia en ≥40 años
Columna lumbar 15,52%
Rodilla 13,83%
Columna cervical 10,10%
Mano 7,73%
Cadera 5,13%
Al menos una de las cinco 29,35%

Nos centramos en las tres de brazos y piernas: rodilla, manos y cadera. La columna lumbar y la cervical, con 15,52% y 10,10%, se exploran de otra manera y quedan fuera de esta página.

Artrosis de rodilla

La rodilla es la articulación de brazos y piernas con más artrosis en España: 13,83% de las personas de 40 años o más (EPISER2016). Según el CGCOM, es frecuente en mujeres de mediana o avanzada edad con obesidad, y a menudo afecta a las dos rodillas.

Dónde duele depende de la zona. Si el desgaste está entre el fémur y la tibia, el dolor se nota por los lados, por detrás o de forma difusa. Si está detrás de la rótula, duele por delante y empeora al subir y bajar escaleras o al arrodillarse. La guía describe también rigidez, crujidos que se notan y se oyen, y dolor al apretar la línea de la articulación. En fases más avanzadas puede haber bloqueos, hinchazón persistente, derrame y la rodilla torcida hacia dentro o hacia fuera. Eso ya es otra fase.

El CGCOM señala dos posibles factores de mal pronóstico: la obesidad y la inestabilidad articular. Son condiciones asociadas a peor evolución, sin juicio sobre nadie. El trabajo de fuerza y el peso tienen su propia página en qué ejercicios ayudan más en la rodilla.

Artrosis en las manos

En las manos la prevalencia medida en España es del 7,73% en personas de 40 años o más (EPISER2016). Es la que más se busca. Se entiende: la mano trabaja todo el día, de la mañana a la noche, y cualquier cambio en los dedos salta a la vista.

La guía del CGCOM describe un patrón muy concreto. Afecta a las articulaciones de la punta de los dedos (interfalángicas distales), a las del medio (interfalángicas proximales) y a la base del pulgar (trapeciometacarpiana, la llamada rizartrosis, que tiene su propia página con férulas y ejercicios). Los nudillos grandes, las metacarpofalángicas, casi nunca, y en eso se separa de la artritis reumatoide.

Al principio hay inflamación alrededor de esas articulaciones, con dolor y rigidez. Después salen unos bultos firmes: los nódulos de Heberden en la punta de los dedos y los de Bouchard en la parte media. Curiosamente, cuando los nódulos ya están formados el dolor y la rigidez suelen remitir. La rizartrosis va por brotes y da dolor, inflamación y deformidad en la base del pulgar.

La incapacidad funcional se nota en gestos pequeños.

Abrir un bote. Escribir. Girar una llave.

La guía pone dos de ellos como ejemplo de límite funcional de la rizartrosis: escribir y abrir botellas.

Artrosis de cadera

La cadera es la menos frecuente de las cinco localizaciones estudiadas: 5,13% en personas de 40 años o más (EPISER2016). Según el CGCOM es, aun así, de las que más incapacidad producen, y afecta por igual a hombres y mujeres.

El dolor suele notarse en la ingle, aunque puede irse hacia el lado, la nalga y el muslo, y a veces se siente en la rodilla. Empieza al caminar. Con el tiempo puede aparecer también en reposo e incluso en la cama, con cojera y dificultad para tareas como ponerse los zapatos o agacharse. La evolución varía mucho. Hay casos estables durante años y otros en los que la cirugía llega pronto. Si el dolor está en el lateral o en la nalga, puede no venir de la articulación: lo separamos por zonas en la página sobre el dolor de cadera.

¿Por qué aparece sobre todo a partir de los 60 y más en mujeres?

Porque la prevalencia crece con la edad y es mayor en ellas. El EPISER2016 la vio más frecuente en mujeres, sobre todo a partir de los 60, y en mayores de 80 años llegó al 52,6%. Más de la mitad de las personas de esa edad tienen artrosis en alguna de las localizaciones estudiadas. Es lo habitual.

El mismo estudio describe en qué perfiles se concentran más casos de rodilla y cadera: sexo femenino, sobrepeso y obesidad, más edad y nivel de estudios bajo. Ojo con leerla como causa. El estudio dice dónde se encuentra más artrosis, sin explicar por qué le ha aparecido a una persona concreta. Es una foto, no una causa.

El portal de la SER menciona otros estudios según los cuales cerca de la mitad de los adultos de más de 50 años muestran signos de artrosis de rodilla en la radiografía, con más frecuencia en mujeres a partir de los 55. Esa cifra es mayor que la de artrosis con síntomas.

Y encaja con lo que dice el CGCOM sobre imagen y dolor: muchas radiografías con artrosis pertenecen a personas a las que no les duele nada, o casi nada, y al revés. La imagen engaña a veces.

¿Cuándo hay que ir al médico?

Hay dos niveles de urgencia, y confundirlos puede costar una articulación.

Urgencia el mismo día. Una articulación que se hincha de forma rápida, roja o caliente, con dolor intenso y fiebre, no puede esperar a la cita. Detrás puede estar una artritis séptica, con bacterias u otros microbios dentro de la articulación. MedlinePlus describe síntomas de aparición rápida, casi siempre en una sola articulación, con dolor que empeora al moverla, y advierte de que si el tratamiento se retrasa el daño puede ser permanente. La ficha de Mayo Clinic en español añade que la infección puede dañar rápidamente el hueso y el cartílago. Para ese caso la guía de la SER de 2019 hace una excepción: derivación inmediata, sin esperar cuatro semanas.

Cita sin urgencia. Pero sin dejarlo pasar. La guía del CGCOM recoge en su tabla 8 siete criterios de alarma, situaciones que indican mala evolución y piden volver a consulta:

Criterio de alarma (CGCOM) Qué significa para ti
Sinovitis Inflamación de la membrana de la articulación; según la guía, va unida a más progresión del daño
Dolor en reposo y nocturno Duele aunque no uses la articulación
Cambio de ritmo del dolor Duele de una manera distinta a la habitual
Radiología atípica La radiografía no encaja con lo esperado en artrosis
Bloqueo articular La articulación se queda trabada
Afectación del estado general Te encuentras mal en conjunto, más allá de la articulación
Deformidad articular severa La articulación cambia de forma de manera marcada

Basta uno de los siete. Indica que el cuadro se ha salido de lo previsto, y toca volver a consulta sin esperar a la revisión fijada.

¿La artrosis va siempre a peor?

No en línea recta. Según el CGCOM, la enfermedad evoluciona en general despacio y de forma no lineal; a largo plazo muchos pacientes se estabilizan y la mejoría de los síntomas es frecuente. Parte de esa mejoría puede venir de la adaptación a la artrosis y de cambios en lo que cada uno le pide a su cuerpo. Si no hay obesidad ni inestabilidad articular, la guía considera que se puede dar un pronóstico relativamente optimista.

Otro dato de esa guía sorprende a mucha gente: los cambios en la radiología no se corresponden, en general, con cambios en los síntomas ni en la función. Una radiografía peor no trae automáticamente más dolor, y una estable no garantiza que hoy no te duela. El seguimiento se hace con lo que puedes hacer, además de con la imagen.

La SER es clara en la otra mitad de la respuesta: hoy no existe una cura para la artrosis. El tratamiento busca mejorar el dolor, retrasar la evolución y mejorar la calidad de vida, con medidas físicas, fármacos y, en algunos casos, cirugía.

¿Y mientras llega la cita del especialista?

Mientras tanto se puede hacer bastante, y casi todo está en tu mano. En su esquema de tratamiento sin fármacos, la guía del CGCOM junta cuatro piezas: educación del paciente, descarga de la articulación, protección articular y ejercicio. En la vida diaria eso significa repartir las tareas largas, hacer pausas breves cada media hora de actividad y parar antes de llegar al agotamiento. Si falla una rodilla o una cadera, el bastón se lleva en la mano del lado sano.

También ayuda preparar la consulta. Durante dos o tres semanas, apunta cuánto dura la rigidez al levantarte, qué gestos te cuestan y si aparece dolor de noche o en reposo. Este último es uno de los siete criterios de alarma del CGCOM. Con ese registro, los pocos minutos de consulta rinden mucho más.

La espera, eso sí, puede ser larga. Muy larga. En el registro SISLE-SNS del Ministerio de Sanidad, con datos a 31 de diciembre de 2025, la primera cita en Traumatología tardaba de media 132 días, y el 68,9% de los pacientes llevaba más de 60 esperando. La media de todas las especialidades básicas era de 102 días, con un 61,5% por encima de los dos meses. Para Reumatología el informe no da cifra propia.

Entre comunidades autónomas, el promedio general va de 32 días en La Rioja a 162 en Canarias, con 49 en el País Vasco, 63 en Galicia, 120 en Cataluña y 152 en Navarra. Vivir en un sitio u otro pesa.

Si durante la espera aparece alguna señal de alarma, no hay que aguantar hasta la fecha: se vuelve al médico de familia. Lo que tiene respaldo para ese periodo, con el ejercicio y el peso en cabeza, está en cómo tratar el dolor articular.

Fuentes 10

  1. Sociedad Española de Reumatología. Artrosis, portal de pacientes Inforeuma, texto revisado en 2024. Consultado 23-10-2026. https://inforeuma.com/enfermedades-reumaticas/artrosis/
  2. Artritis reumatoide, portal de pacientes Inforeuma (SER). Consultado 23-10-2026. https://inforeuma.com/enfermedades-reumaticas/artritis-reumatoide/
  3. Prevalencia de artrosis sintomática en España: estudio EPISER2016. Reumatología Clínica, 2021, Vol. 17, Núm. 8. DOI 10.1016/j.reuma.2020.01.008. Consultado 23-10-2026. https://www.reumatologiaclinica.org/es-prevalencia-artrosis-sintomatica-espana-estudio-articulo-S1699258X20300231
  4. El 25% de la población adulta en España sufre una enfermedad reumática (estudio EPISER, SER). Consultado 23-10-2026. https://inforeuma.com/el-25-de-la-poblacion-adulta-en-espana-sufre-una-enfermedad-reumatica/
  5. Guía de Buena Práctica Clínica en Artrosis, 2ª edición. Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos de España (CGCOM), 2008: manifestaciones clínicas por localización, tablas 3 a 6 (criterios ACR de clasificación) y tabla 8 (criterios de alarma); evolución y pronóstico. https://www.cgcom.es/sites/main/files/mig/guia_artrosis_edicion2.pdf
  6. SER, Guía de Práctica Clínica para el Manejo de Pacientes con Artritis Reumatoide, 2019 (tabla 4, criterios de derivación a Reumatología). https://www.ser.es/wp-content/uploads/2019/03/Guia-de-Practica-Clinica-para-el-Manejo-de-Pacientes-con-Artritis-Reumatoide.pdf
  7. GUIPCAR 2011 (SER), tabla 5: criterios de clasificación ACR 1987, históricos. https://www.ser.es/wp-content/uploads/2015/09/GUIPCAR_2011_V7_definitiva.pdf
  8. Artritis séptica: síntomas y causas. Mayo Clinic (versión en español). La web devolvió 403 el 23-10-2026; texto leído ese día en la copia de archive.org del 16-10-2026. https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/bone-and-joint-infections/symptoms-causes/syc-20350755
  9. Listas de espera en el Sistema Nacional de Salud, datos a 31-12-2025 (SISLE-SNS). Ministerio de Sanidad. Consultado 23-10-2026. https://www.sanidad.gob.es/estadEstudios/estadisticas/inforRecopilaciones/docs/LISTAS_PUBLICACION_Dic_2025.pdf
  10. Artritis séptica. MedlinePlus en español, Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU., última revisión 12-05-2025. Consultado 23-10-2026. https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000430.htm

Preguntas Frecuentes

¿Cuáles son los primeros síntomas de la artrosis?

La Sociedad Española de Reumatología describe tres: dolor, rigidez e incapacidad funcional. El dolor es mecánico, empeora al mover la articulación y mejora en reposo, y la rigidez suele ser corta y aparecer tras un rato de inactividad (CGCOM). Según la guía del CGCOM, el dolor es el síntoma principal; la limitación del movimiento, la incapacidad funcional y la deformidad marcada llegan en fases más avanzadas.

¿La artrosis en las manos tiene cura?

Según la SER, hoy no existe una cura para la artrosis; el tratamiento busca aliviar el dolor, retrasar la evolución y mejorar la calidad de vida. La guía del CGCOM añade que la evolución es lenta y no lineal, que muchos pacientes se estabilizan y que la mejoría de los síntomas es frecuente. En las manos, el dolor y la rigidez suelen remitir cuando los nódulos ya están formados.

¿A qué edad aparece la artrosis?

El estudio EPISER2016 midió una prevalencia del 29,35% en personas de 40 años o más, y la cifra sube con la edad: en mayores de 80 años llega al 52,6%. Es más frecuente en mujeres, sobre todo a partir de los 60.

¿Cómo sé si mi dolor es artrosis o artritis?

Lo decide un médico, pero hay un dato que puedes medir en casa: cuánto dura la rigidez al despertar. En los criterios de artrosis que recoge la guía del CGCOM esa rigidez es breve, de 30 minutos o menos en la rodilla y de 60 o menos en la cadera. Si pasa de 30 minutos durante más de cuatro semanas, la guía de la SER de 2019 ya lo considera motivo de derivación al reumatólogo. La comparación completa está en la tabla artritis frente a artrosis.

¿Qué síntoma obliga a ir a urgencias?

Una articulación que se hincha deprisa, caliente o roja, con dolor intenso y fiebre. Puede ser una artritis séptica, y si el tratamiento se retrasa el daño en la articulación puede ser permanente (MedlinePlus; Mayo Clinic). Con ese cuadro no se espera a la cita del especialista.

¿Una radiografía peor significa más dolor?

No necesariamente. La Guía de Buena Práctica Clínica en Artrosis del CGCOM señala que los cambios radiológicos no se corresponden, en general, con los cambios en los síntomas ni en la función.